¿Alguna vez te has preguntado ¿Cuándo prescriben los delitos fiscales y multas en España? Si Hacienda puede reclamarte una deuda o sanción años después de un error en tu declaración. En España, tanto los delitos fiscales como las multas tienen fecha de caducidad, un concepto legal conocido como prescripción.
Saber cuándo prescriben los delitos fiscales y multas no solo te da tranquilidad, sino que puede evitarte sorpresas desagradables. Imagina que, tras una inspección rutinaria, descubres que un descuido de hace una década podría generarte ahora una sanción. ¿Estarías protegido? La respuesta depende de los plazos legales, que varían según la gravedad del caso.
En este artículo del blog de Asesora10, te explicamos de forma clara y práctica cómo funcionan estos tiempos, para que puedas actuar con seguridad y evitar riesgos innecesarios.
¿Qué significa que un delito fiscal o multa prescriba?
Que un delito fiscal o una multa prescriban significa que, pasado cierto tiempo, la Administración o los tribunales ya no pueden sancionarte ni reclamarte esa deuda. Es como un «reloj legal» que, al agotarse, te libera de responsabilidades. Pero ojo: no es lo mismo la prescripción de un delito penal (como una defraudación grave) que la de una sanción administrativa, como una multa por presentar el IVA fuera de plazo.
- Delitos fiscales: Se rigen por el Código Penal y pueden llevar incluso a prisión.
- Multas tributarias: Son sanciones económicas gestionadas por Hacienda.
- Ejemplo cotidiano: «Si en 2018 cometiste un error en tu IRPF y Hacienda no lo descubre hasta 2025, el plazo de prescripción podría haber caducado… o no, dependiendo de cómo actuaste.»
La clave está en entender cuándo empieza a contar ese plazo y qué acciones lo interrumpen (como una notificación). En los siguientes apartados, te lo detallamos sin tecnicismos.
Tipos de delitos fiscales y multas en España
¿Sabías que no todas las infracciones fiscales son iguales? Desde errores en tu declaración hasta fraudes millonarios, Hacienda clasifica los problemas tributarios en **delitos** (penales) y **multas** (administrativas). Te lo explicamos sin abogados de por medio.
1. Delitos Fiscales: Cuando el problema puede llegar a juicio
Estos son los casos graves que pueden acabar incluso en prisión:
- Defraudación Fiscal (Art. 305 CP): Qué es cuando se ocultar ingresos o inflar gastos para pagar menos impuestos. Pero ¿Cuándo se convierte en delito? Sucede si la cantidad defraudada supera por ejemplo 120.000€ (en IRPF, IVA, Sociedades…). O si es menor pero repetida por ejemplo: ocultar 30.000€ anuales durante 4 años). Lo anterior trae como consecuencias multa del 150% al 600% de lo defraudado e incluso prisión de 1 a 5 años (para casos graves).
- Delito contable (Art. 310 CP) es cuando llevar una contabilidad falsa o destruir documentos. Para quién por ejemplo para empresarios, autónomos y sociedades. Ahora la sanción puede ser una multa + inhabilitación para recibir ayudas públicas.
- Fraude a la seguridad Social: sucede al no cotizar por trabajadores o hacerlo por menos de lo debido. El umbral para ello es de más de 50.000€ defraudados en 2 años.
2. Multas Tributarias: Los Errores que Duele en el Bolsillo
Aquí entran las sanciones no penales (pero igualmente caras):
- Infracciones Leves: por ejemplo presentar el IVA 1 día tarde (sin deuda), olvidar declarar una cuenta en el extranjero con saldo bajo. La multa seria de 50€ a 150€ (aunque a veces solo es un aviso).
- Infracciones Graves: por ejemplo ocultar ingresos de 3.000€ a 120.000€, deducciones falsas en el IRPF (ej: meter gastos personales como profesionales). Ahora la multa podría ser de 50% a 100% de lo defraudado.
- Infracciones Muy Graves: por ejemplo las facturas falsas para reducir impuestos, colocar dinero en paraísos fiscales no declarado. En este caso la multa es de 100% a 150% de la cantidad oculta + intereses.
¿Cuándo prescriben los delitos fiscales y multas?: Plazos de prescripción de delitos fiscales

En España, el tiempo que Hacienda tiene para perseguir un delito fiscal depende de su gravedad. El Código Penal establece dos escenarios clave:
- Delitos fiscales leves (defraudación menor a 120.000€): Prescriben a los 5 años** (Art. 131 CP). Un ejemplo: Si omitiste ingresos en tu IRPF en 2020 por valor de 50.000€ y Hacienda no inicia acciones antes de 2025, el delito prescribe.
- Delitos graves (defraudación superior a 120.000€): En un plazo de 10 años. Caso práctico, una empresa que ocultó 200.000€ en 2014 podría ser denunciada hasta 2024, pero no después.
- ¿Cuándo empieza a contar el plazo?: Desde la última acción fraudulenta, un ejemplo es cuando se presentó la declaración falsa. También puede suceder desde que el delito pudo descubrirse, si se ocultó con documentos falsos.
Es importante saber si Hacienda te investiga o tú pagas parcialmente, el plazo se interrumpe y vuelve a cero.
Prescripción de multas y sanciones tributarias
Las multas por infracciones tributarias (no delitos) siguen reglas distintas. Según la Ley General Tributaria (Art. 66) el plazo general es de 4 años desde la fecha de la infracción. Un ejemplo es si en 2021 presentaste mal el IVA, Hacienda tiene hasta 2025 para sancionarte.
- Excepciones clave: son las infracciones muy graves como ocultar bienes en un plazo sube a 5 años. Además, si Hacienda no te notifica en ese tiempo, la multa prescribe.
- ¿Cuándo se «para el reloj»? Cuando reconoces la deuda (incluso pagando una parte). También si Hacienda inicia un procedimiento sancionador, aunque tarde años en resolverlo.
Si recibes una notificación de Hacienda sobre una deuda antigua, revisa las fechas. Podría haber prescrito, pero debes alegarlo a tiempo.
¿Cuándo prescriben los delitos fiscales y multas?: Factores que interrumpen o suspenden la prescripción

Que un delito o multa esté cerca de prescribir no significa que estés 100% a salvo. Hay situaciones que «reinician el reloj» y alargan el plazo. Estas son las más comunes:
- Hacienda actúa: Si te llega una notificación oficial (una inspección, un requerimiento de pago o una denuncia), el plazo se interrumpe y vuelve a empezar desde cero. Un ejemplo, Hacienda te reclama por un error en tu IRPF de 2018. Aunque ya habían pasado 4 años, el plazo se reinicia desde 2023.
- Tú das un paso en falso: Si reconoces la deuda, aunque sea parcialmente o presentas un recurso, también se para el conteo. Un ejemplo es si pagas «por si acaso» una parte de una multa de 2019. Error: ahora el plazo empieza de nuevo.
- Ojo con los silencios: Si Hacienda te envía una carta y no contestas, puede interpretarse como aceptación, y se interrumpe la prescripción). Si te llega algo de Hacienda, no lo guardes en un cajón. Actúa con un profesional
¿Qué hacer si crees que tu caso ha prescrito?
Si sospechas que tu sanción o delito fiscal ya ha caducado, sigue estos pasos:
- Revisa las fechas con lupa: Anota cuándo ocurrió la infracción y si Hacienda te notificó algo después. Ejemplo práctico: si la infracción es de marzo 2018 y la notificación llega en 2024, ya han pasado 6 años, es decir, más del plazo para delitos leves.
- Consulta a un abogado tributario: Un experto puede confirmar si el plazo se interrumpió, por ejemplo, si hubo una investigación oculta. También, hay jurisprudencia reciente que aplique a tu caso.
- Alega la prescripción (correctamente): Si Hacienda te reclama ahora, debes decirlo por escrito en tu defensa. No se aplica automáticamente. Para ello solicita el archivo de las actuaciones por haber prescrito el plazo según el Art. [66 LGT/131 CP], ya que la infracción ocurrió el [fecha] y no constan interrupciones.
- No pagues «por miedo»: Muchas personas liquidan deudas prescritas para evitar problemas. Lo cual es un error ya que estarías pagando algo que ya no es exigible.
Consejo final: La prescripción es tu derecho, pero Hacienda no te avisará. ¡Defiéndete a tiempo!
Asesora10: Protege tus derechos y actúa a tiempo
Entender cuándo prescriben los delitos fiscales y multas en España es clave para evitar sorpresas desagradables. Como hemos visto:
- Los delitos fiscales pueden prescribir en 5 o 10 años, dependiendo de su gravedad.
- Las multas tributarias suelen caducar a los 4 años, salvo excepciones.
- Cualquier acción de Hacienda o tuya, como un pago parcial, puede reiniciar el plazo.
Pero más allá de los plazos, el mensaje más importante es este: “no esperes a que el problema desaparezca solo”. Si crees que tu caso ha prescrito, toma acción:
- Revisa fechas y documentos con cuidado.
- Busca asesoramiento profesional en Asesora10 para confirmar si aplica la prescripción.
- Defiende tu posición ante Hacienda si es necesario.
La prescripción es un derecho, pero no se aplica por arte de magia. Si tienes dudas sobre una deuda o sanción antigua, actúa ahora: consulta con un experto y evita riesgos innecesarios. ¿Necesitas ayuda con un caso concreto? No dejes que el tiempo juegue en tu contra.